Para tener autonomía y libertad durante unas vacaciones en Alicante es por lo que muchos visitantes deciden alquilar un coche durante su estancia. No obstante, también es una buena opción para conocer más a fondo la provincia, descubrir sus rincones más interesantes e incluso admirar su rico patrimonio natural, artístico e incluso histórico.

Precisamente por ese último motivo, desde Fine rent a car, te proponemos que cuando viajes a dicha tierra de la Comunidad Valenciana, no dudes en reservar un vehículo para poder llevar a cabo la singular Ruta de los Castillos del Vinalopó.

En un artículo anterior, ya te dimos a conocer las tres primeras paradas de dicho itinerario y ahora vamos a hacer lo mismo con las tres fortalezas siguientes. Toma nota:

Castillo de Castalla

En la localidad que le da nombre es donde se encuentra enclavada esta construcción de origen islámico que fue puesta en pie en el siglo XI. En concreto, se erigió en un cerro sobre el municipio en el que se han encontrado restos neolíticos.

A lo largo de los siglos ha ido modificándose y ampliándose esta fortaleza en la que merece la pena prestar atención a su muralla, a la Torre Grossa o torre del homenaje y también a su palacio, que se encuentra alrededor de un patio y que fue levantado durante el siglo XIV.

Castillo de Sax

La quinta parada de la Ruta de los Castillos del Vinalopó es esta otra construcción defensiva que se sitúa en la localidad de Sax, concretamente en un peñasco que se encuentra a unos 525 metros sobre el nivel del mar.

De origen andalusí se considera que es esta fortaleza, que es una de las más grandes que existen en la provincia de Alicante. Actualmente está en perfecto estado gracias a las restauraciones acometidas en las últimas décadas y destacan de modo especial tanto su torre del homenaje como sus saeteras o sus bóvedas.

Castillo de Elda

De la misma manera, en esta ruta en coche alquilado vas a tener que conocer también este otro castillo, que fue erigido entre los siglos XII y XIII y que está situado en la población que le da nombre.

De origen almohade es esta fortificación que, en la actualidad está cerrada por obras, y que está catalogada como Bien de Interés Cultural. A lo largo del tiempo ha ejercido como alcázar islámico, castillo señorial y palacio condal. De ahí su singularidad y belleza.