Si te animas a alquilar un coche durante tu estancia en Alicante vas a disponer de un vehículo con el que poder descubrir los rincones más emblemáticos de la ciudad o sus playas más significativas. No obstante, también te va a dar la oportunidad de llevar a cabo una de las rutas más interesantes de toda la provincia. Nos estamos refiriendo a la Ruta de los Castillos del Vinalopó.

En dos artículos anteriores de Fine rent a car no dudamos en exponer las seis primeras fortalezas que tendrías que descubrir en ese itinerario y ahora lo que vamos a hacer es darte a conocer las tres últimas que forman parte de aquel. ¿Preparado? Aquí las tienes:

Castillo de Petrer

La séptima parada que tendrás que llevar a cabo al realizar la ruta que te proponemos es en Petrer donde podrás admirar in situ su imponente castillo. Este se sitúa sobre la zona más alta de la localidad, permitiendo así a sus visitantes disfrutar de unas impresionantes vistas de toda la Comarca del Vinalopó.

Tiene su origen a finales del siglo XII, está declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional y en él destacan especialmente desde sus murallas hasta su sótano, que funcionó como aljibe y calabozo, pasando por su torre cuadrada.

Castillo de la Mola

En la localidad de Novelda es donde, sin embargo, se encuentra esta otra fortaleza de origen almohade que fue construida en el siglo XII sobre lo que era una fortificación romana.

Sin lugar a dudas, el elemento más significativo y especial que tiene este edificio no es otro que su torre de forma triangular, que es única en todo el continente europeo y que responde al nombre de Torre de los Tres Picos.

Al visitar esta construcción podrás, al mismo tiempo, conocer el templo que se encuentra a su alrededor. Nos estamos refiriendo al Santuario de Santa María de Novelda.

Palacio de Altamira

Como Alcázar de la Señoría es como se conoce a esta otra edificación que forma parte de la Ruta de los Castillos del Vinalopó y que se encuentra situada en pleno centro de la ciudad de Elche.

A finales del siglo XV parece ser que fue cuando se levantó esta construcción, aunque existen teorías que vienen a determinar que quizás fue erigida en el siglo XII para ejercer como elemento defensivo.

Elementos almohades y barrocos dan singularidad a este palacio, que perteneció a los condes de Altamira y que hoy funciona como sede del Museo Arqueológico y de Historia de Elche.